Ante la presencia de alucinaciones visuales en edades tardías, los profesionales de atención primaria solemos plantearnos diagnósticos relacionados con deterioro de las funciones cognitivas o trastornos psiquiátricos. Sin embargo, en pocas ocasiones se plantea la posibilidad de que la causa corresponda a un trastorno asociado a la propia esfera visual.
El síndrome de Charles Bonnet (SCB) fue descrito por el naturista y filósofo del mismo nombre en 1760. Se caracteriza por la aparición de alucinaciones visuales complejas, elaboradas y persistentes en pacientes ancianos sanos, sin deterioro cognitivo, que presentan un déficit visual significativo de cualquier origen.
Se trata de una síndrome relativamente frecuente, afectando al 10-15% de los pacientes con baja visión, a pesar de lo cual no es muy conocido. Esto puede llegar a tener implicaciones importantes considerando las alternativas diagnósticas con las que se deberá establecer el diagnóstico diferencial: demencia, delirio, psicosis y/o causa farmacológica/drogas principalmente.
A pesar de ser una entidad bien estudiada, los criterios diagnósticos no están plenamente establecidos ni universalmente aceptados. En ocasiones se discute que no sea una condición indispensable la existencia de alteración visual y que pueda ser debido a lesiones que no estén asociadas al sistema visual. Estos criterios diagnósticos son:
- Alucinaciones visuales formadas, complejas y persistentes.
- Conciencia total o parcial de que las alucinaciones son irreales.
- Ausencia de alucinaciones en otras modalidades sensoriales.
- Ausencia de delirios primarios o secundarios.
El SCB aparece con más frecuencia entre pacientes ancianos, siendo sus principales factores de riesgo la edad y la pérdida sensorial severa. No existe asociación significativa entre SCB y el tipo de trastorno visual preexistente. Aparece ligado con frecuencia a degeneración macular, glaucoma y cataratas.
Las alucinaciones visuales del SCB son complejas, elaboradas y estereotipadas. Pueden percibirse durante segundos o a lo largo de todo el día. Pueden aparecer varios días o varios años, variando en frecuencia y complejidad. No suelen referirse a experiencias personales y algunos pacientes pueden modificar o hacer desaparecer voluntariamente la imagen cerrando los ojos. Engloban con frecuencia figuras de personas, niños, animales o escenas de paisajes.
La importancia de su conocimiento radica en la posibilidad de realizar diagnósticos erróneos y tratamientos no adecuados, ya que tal como se ha especificado anteriormente, el SCB aparece en personas sanas. Los síntomas pueden confundirse con enfermedades tan relevantes como la demencia o la psicosis.
Fuente: elsevier.es
Autores: C. López-Mompó, I. López-Pavón, J. Ruiz-Izquierdo, J. Ignacio Ferro


Deja una respuesta